Comida callejera tunecina: casse-croûte, lablabi, brik y ojja
La comida callejera tunecina es uno de los secretos mejor guardados del Mediterráneo: intensa, picante y centrada en el pan fresco, los huevos, el atún y la famosa pasta de chile harissa. Esto es lo que debes comer y cómo hacerlo en casa.
🥖 Casse-croûte tunecino
El sándwich nacional: una baguette crujiente rellena de atún, harissa, aceitunas, huevo y verduras encurtidas. Simple, ardiente y adictivo. Ver la receta →
🥣 Lablabi
Una sopa de garbanzos vertida sobre pan duro, con comino, harissa, aceite de oliva y un huevo. El desayuno invernal favorito de Túnez. Ver la receta →
🥟 Brik
Fina pasta malsouka doblada alrededor de un huevo entero, atún y perejil, y frita hasta quedar crujiente. El truco: mantener la yema líquida. Ver la receta →
🍳 Ojja
Huevos escalfados en una salsa picante de tomate y pimiento, a menudo con merguez. Se cocina y se sirve en una sola sartén. Ver la receta →
🍴 Fricassé y más
No te pierdas el fricassé, un panecillo frito relleno como un casse-croûte, y el kafteji, mezcla de verduras fritas y huevo. Fricassé → · Kafteji →
🌶️ Una palabra sobre la harissa
La harissa —pasta de chiles rojos secos, ajo, alcaravea y cilantro— es el alma de la comida callejera tunecina. Añádela poco a poco: pica más de lo que parece.